Peripecias baladíes

15 mayo 2006

Metá-xtasis de las gabardinas (parte 4)

El porque M oyó el -tac- es todavía una incógnita misteriosa. [pequeña divagación] Un devenir de luces en el cosmos universal. Una interacción entre materia gris y un frío espacio muerto... Alguien diría que todo es lo mismo, pero por la inseguridad de que sea todo lo contrario, todavía hoy buscamos respuestas... La mayoría se conforman con encontrar el semi-algo de su existencia sintiendo amor, pero siguen sin comprender porque se pierde; con lo cual la pregunta sigue flotando... [fin] Se rumorea que (y hay gente que dedica las tardes de su vida continuamente a ello) D cerró la puerta con tal ímpetu que esto, tal causa-efecto trasmitió el impulso necesario para que el ente de madera girara sobre su eje fijo y... Pero existen otras hipótesis al respecto. Una deja intuir que D no cerró finalmente la puerta... sino que se desplazó, casi volando, casi flotando, en una perfecta sincronía de movimientos a velocidades tan ultrarápidas (aunque desde aquí pareciera una sucesión infinita de pequeños incrementos) que sus pensamientos se quedaron atrás dejando el ente-madera semiabierto, y no fue sino más tarde, cuando se produjo un efecto bernoulli entre el ente y el recubre-ente para materializar el hecho. Ésta última conjunción daría a divagar sobre la diferencia entre las percepciones espacio-temporales de M y D. Siendo más claro, M imaginó incontables series de imágenes en su cabeza con el único objetivo de comprender las penúltimas palabras de D (y digo penúltimas... Al parecer D dijo algo más pero M ya yacía extasiado...) en lo que a él llego a ser la definición de una vida en cuanto a percepción se refiere. Como ven, la discusión está abierta... (que curioso... exactamente igual que la puerta... que quizás; nunca se cerró...) Por último, y para no enredar enrevesadamente el enredo, las pistas apuntan a un mundo catastrófico. Un submundo de locura histérico-ambiental bajo la melodía continua del caos. Un submundo en el que según se deduce (los escritos empiezan ya a ser borrosos y todo se convierte en mera especulación) fue el mismo M quien cerró el ente-madera (mientras parecía creer que se encontraba sobre el ente-descanso) y no D; porque D sólo existió en la imaginación de M...