Metá-xtasis de las gabardinas (parte 6)
M: Por ahí viene el viento...
Sr. de la gabardina 1: ¿ah sí? y dígame, ¿por qué la lluvia tarda tanto?
M: Está contemplando el mar.
Sr.: Ahh... muy interesante... ¿y por qué está desierto?
M: ¿El qué? ¿el mar? No sé. Últimamente ya sabe... no hay agua... sólo campos de Golf...
Sr.: ¿Qué le pasa? ¿es qué prefiere el sexo?
M: Quizás, aunque mejor una buena amiga...
Sr.: Eso es trampa.
M: Perfecto. Así romperé las reglas de una puta vez.
Sr.: Si le dijera que la pared que usted observa es traslúcida, ¿qué me diría?
M: Le diría que está loco, como esta conversación.
Sr.: Se engaña, en la locura está muchas veces la verdad, en la verdad está otras tantas el camino, y en el camino están las personas, y por tanto, los locos... ¿lo ve?
M: Sí. Lo veo, soy una jodida circunferencia que pierde fuerza con los años para convertirse poco a poco en una espiral...
Sr.: Exacto. Y el punto central es la muerte.
M: Entonces, convergeremos allí. Le deseo una cálida espiral no-logarítmica. Hasta siempre.
Sr.: Adiós...
M: Está contemplando el mar.
Sr.: Ahh... muy interesante... ¿y por qué está desierto?
M: ¿El qué? ¿el mar? No sé. Últimamente ya sabe... no hay agua... sólo campos de Golf...
Sr.: ¿Qué le pasa? ¿es qué prefiere el sexo?
M: Quizás, aunque mejor una buena amiga...
Sr.: Eso es trampa.
M: Perfecto. Así romperé las reglas de una puta vez.
Sr.: Si le dijera que la pared que usted observa es traslúcida, ¿qué me diría?
M: Le diría que está loco, como esta conversación.
Sr.: Se engaña, en la locura está muchas veces la verdad, en la verdad está otras tantas el camino, y en el camino están las personas, y por tanto, los locos... ¿lo ve?
M: Sí. Lo veo, soy una jodida circunferencia que pierde fuerza con los años para convertirse poco a poco en una espiral...
Sr.: Exacto. Y el punto central es la muerte.
M: Entonces, convergeremos allí. Le deseo una cálida espiral no-logarítmica. Hasta siempre.
Sr.: Adiós...


